Si el incumplimiento —falta de anclajes certificados, deficiencias de seguridad graves— demuestra negligencia grave o dolo, podría considerarse una “culpa del empleador” o una “violación a la normatividad de seguridad laboral”, lo que puede dar lugar a investigaciones, sanciones administrativas y en ciertos casos penal (aunque las normas laborales no siempre tienen una penalización automática: dependerá del caso, gravedad, resultado —accidente grave, muerte—, y de la interpretación judicial). En la jurisprudencia se ha señalado que el empleador tiene deber de vigilancia y control, y ese deber no desaparece ante subcontratistas o contratistas.